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domingo, 29 de abril de 2012

Abusos de las Consecuencias en la Crianza de los Hjos


Hace unos días estaba conversando con dos niños quienes me contaban que se habían peleado (la situación fue que uno de ellos empezó a decirle cosas que le molestan al otro y el otro explotó, terminando con insultos y golpes). Bien, pues ellos después de este incidente esperaban sentados a su padre por la consecuencia predecible; decían "ahora nos van a castigar, mi papá se va a molestar y no vamos a poder jugar wii, etc., etc."... pero el padre, quien está practicando la disciplina positiva, decidió no hacerlo y optó por la SOLUCIÓN DE PROBLEMAS.
Se sentó con los niños, se aseguró de darles primero el mensaje de amor, un mensaje “yo” sobre lo que piensa y siente de la situación (yo pienso qué… me siento…) y luego les preguntó: qué podríamos hacer para que se lleven mejor. Los niños no supieron qué decir, simplemente "los sacaron de cuadro".  Lo interesante de esto es que en el diálogo salieron dos puntos importantes por parte de ellos: por un lado, aprender a respetar al otro y por el otro ser más tolerante.
Si este padre hubiera aplicado la consecuencias lógica establecida en esta familia (que en realidad es un castigo) Les estaría enseñando habilidades para la vida?? Creo que no, verdad?
Hay muchas personas que piensan que educar en las consecuencias es lo mejor, pues dicen que enseñan a los niños responsabilidad. Me pregunto cómo así?
Como vieron en el ejemplo, UNA CONSECUENCIA NO ES LO MISMO QUE SOLUCIÓN. Incluso, yo también era partidaria de las consecuencias en la teoría, pero me di cuenta que en la práctica no daban tan buenos resultados. Muchos niños no se hacían responsables de su conducta y muchas consecuencias no eran tan lógicas.
Jane Nelsen nos dice al respecto que “a menudo las consecuencias lógicas vienen disfrazadas de castigos” por eso enseña a los padres a ser cautos con el uso de estas y para no confundirnos, nos dice que, cuando sea apropiado usarlas tengamos en cuenta las 4Rs de las Consecuencias Lógicas:
  • Relacionada
  • Respetuosa
  • Razonable
  • Revelada con anticipación (en lo posible).
Entonces, en vez de abusar de las consecuencias lógicas, nos enfocamos en la solución de problemas. No es tan difícil!! y nos encamina a una educación a largo plazo, basada en el respeto mutuo, evitando la resistencia cuando imponemos un castigo, puesto que la solución de problemas involucra a los hijos en el proceso disciplinario y por lo tanto les da sentido de pertenencia y los empodera al hacerlos conscientes de su capacidad para tomar decisiones para fomentar el cambio en su propia vida.
¿Cómo hacerlo?
  • Identifique el problema: En el ejemplo que les di, el problema no era la pelea en sí misma, era que los niños tenían que aprender a respetarse mutuamente.
  • Preguntar a los niños qué piensan y sienten respeto a esta situación.
  • Haga una lluvia de ideas con preguntas que inviten a los hijos a plantear soluciones.
  • Escojan una solución de esa lluvia de ideas y proponga llevarla a cabo durante una semana y luego evalúen su efectividad.
  • Si funciona, EXCELENTE!; si no funciona, EMPIECEN de nuevo.
Una educación a largo plazo, basada en la disciplina positiva, requiere de constancia, paciencia y mucha práctica.
Gina Graham
Psicóloga – Psicoterapeuta de niños y adolescentes
Certified Positive Discipline Parenting & Classroom Educator

“No basta dar pasos que un día puedan conducir hasta la meta, sino que cada paso ha de ser una meta, sin dejar de ser un paso” Johann P. Eckermann

Crianza sin Premios, ni Castigos


“Si acabas la comida te compro un chocolate” , “Si sales aprobado en el examen te compro el juguete que tanto querías”… “Ahora te vas a tu cuarto a pensar por pegarle a tu hermanito”, ”Una semana sin ver tele”…  y la lista sigue…  Ya no sabemos qué hacer para que nos haga caso o para controlar su comportamiento. Es entonces que recurrimos a los premios y a los castigos, total, así nos educaron y  así educamos nosotros, aún cuando muy en el fondo sabemos que ese tipo de disciplina NO FUNCIONA.

¿Y QUE TIENEN DE MALO LOS PREMIOS?

Los premios no tiene nada de malo, si es que están en una competencia  para conseguir algo. Pero no podemos premiarlo por comer, por hacer la tarea o por arreglar su cuarto, esas actividades no merecen un premio, pero sí un reconocimiento si la actividad lo amerita. Si les damos un premio por esto, les estamos diciendo: ¨te doy tal cosa  a cambio de… ¨ es decir, hay un interés de por medio y no necesariamente una reflexión sobre su conducta.
¿Pero y si se esforzó por lograr algo? En ese caso, felicítalo por su responsabilidad, esfuerzo, constancia y fuerza de voluntad. Y aquí separamos la diferencia entre premio (material) y felicitación (no material que incluyen palabras, abrazos, aprobación, etc.).
Ahora, con esto no quiero decir que no le des un regalo a tus hijos o que estamos en contra de los regalos!  Dales todos los regalos (diferente a premio) que quieras, pero no porque se porto bien o hizo lo que tú querías, dáselo de manera imprevista y disfruta de su carita de alegría al recibirlo. (¿verdad que es hermoso ver a nuestro hijo emocionado o feliz por recibir un regalo inesperado?) He aquí la diferencia entre regalo y premio, el primero es gratuito, a cambio de nada y el segundo es condicionado por algo que hizo.

¿Y SI NO LO CASTIGO, COMO LO DISCIPLINO?

El castigo no debería ser nuestro último recurso, simplemente NO DEBERIA ESTAR DENTRO DE NUESTROS RECURSOS DISCIPLINARIOS. Antes de pensar en aplicar un castigo, podríamos pensar en sus consecuencias. Aquí cito, nuevamente a Jane Nelsen con sus 4Rs. de los castigos:
  • Resentimiento: "Es inutil, no puedo confiar en los adultos"
  • Revancha "Ustedes ganaron ahora, pero yo ganaré después"
  • Rebeldía" Yo haré todo lo contrario para probar que yo no tengo que hacer lo que ustedes quieren"
  • Retraimiento Esto genera, dos comportamientos:   Evasión:" La próxima vez no se darán cuenta"  y/o  Baja autoestima: "Soy una mala persona"
Y dentro de los tipos de castigos, tenemos al físico, que es la  forma más errada de educar, pues conlleva al riesgo físico y daño emocional. Y cuando hablo de castigo físico me refiero al simple palmazo que ya es violencia física.
Pegar causa dolor en quien lo recibe y NADA absolutamente nada en el mundo justifica que una persona cause dolor a otro, mucho menos un adulto a un niño, mucho menos un padre a su hijo, pues al hacerlo está lesionando no solo su cuerpo, sino también su autoestima y genera una autoperceción negativa sobre si mismo: me pegan porque soy malo, porque no me quieren, porque no hago bien las cosas. Recuerda:  El palmazo con amor NO EXISTE.

EN CONCLUSION, CUANDO EDUCAMOS BASADOS EN EL PREMIO Y EL CASTIGO:

  • Enseñamos a nuestros hijos que su conducta está condicionada por lo que ocurre fuera de ellos, por lo tanto, no se hacen responsables de sus actos.
  • Nuestro hijo no sabe lo que esta bien o mal, los padres son los que deciden.
  • Nuestros hijos se portaran bien por recibir el premio o por evadir el castigo.
  • El adulto regula la conducta del niño y no hay un proceso reflexivo por parte de él para modificar la conducta.
  • Con el premio compramos la buena conducta de nuestro hijo .
  • Con el castigo lo amenazamos para que nos haga caso.
  • Es una educación a CORTO PLAZO, solo para determinado comportamiento o circunstancia.
Yo les pregunto, ¿no sería mejor una disciplina a LARGO PLAZO? Es decir, educar a nuestros hijos para que adquieran RESPONSABILIDAD, AUTOCONTROL y AUTODISCIPLINA.
Entonces, en vez de premiar o castigar, mejor los ayudamos a asumir evaluar las consecuencias de sus acciones y reflexionar sobre lo que podrían hacer en vez, en este sentido, “un error se convierte en una maravillosa oportunidad para el aprendizaje” Aquí quien aprende a regular su propio comportamiento es el niño.
Tenemos que sacarnos de la cabeza la loca idea que disciplinar es igual que controlar. Disciplina es enseñar y los niños aprender a través de lo que ven… los padres nos convertimos en los guías de nuestros hijos, ayudándolos a tomar decisiones inteligentes respecto a su comportamiento y asumir la responsabilidad sobre sus acciones.

Gina Graham
Psicóloga – Psicoterapeuta de niños y adolescentes
Certified Positive Discipline Parenting & Classroom Educator

¨Cuando creas que todo esta perdido, mira el cielo y te darás cuenta que todo tiene solución¨Anónimo

Educación Basada en la Solución de Problemas


Muchos de los padres y madres que usan el CASTIGO como medida disciplinaria para educar a los hijos, piensan que es la solución al problema, sin embargo, se olvidan justamente de eso: educar a los hijos en la SOLUCIÓN DE PROBLEMAS.
La Dra. Jane Nelsen*, es autora y coautora de una serie libros sobre Disciplina Positiva, los cuales están basados en la filosofía de Alfred Adler y Rudolf Dreikurs que enseña a las personas a ser responsables, respetuosas y miembros recursivos dentro de la sociedad.  En su obra POSITIVE DISCIPLINE clasifica las Técnicas de Disciplina Positiva enTécnicas de Actitud y Técnicas de Acción, las cuales voy a describir a continuación:

TÉCNICAS DE ACTITUD
  • Los niños que se portan mal son niños desanimados, porque no se consideran poco importantes para la familia al recibir castigos que lejos de ayudarlos los humillan y desalientan.
  • Los niños hacen las cosas mejor cuando se sienten mejor, no tiene sentido ‎"¿De dónde sacamos la idea absurda de que, para que los niños mejoren, primero hay que hacerlos sentirse mal?"
  • Los errores constituyen excelentes oportunidades para aprender. El mal comportamiento es un error que les servirá encontrar una nueva manera de comportarse.
  • Trabaja para mejorar, no para alcanzar la perfección. En vez de centrarnos en los errores mejor nos centramos en sus pequeños grandes avances.
  • Utiliza la firmeza y la amabilidad a la vez.  A pesar que te quiero, no me gusta lo que estás haciendo, por lo tanto la respuesta es no. 
  • Céntrate en convencer al niño en vez de ganarle. No se trata de una lucha de poder entre padres e hijos, se trata de ayudarlos a ser mejores personas.
  • Céntrate en los resultados a largo plazo.  Cuando se usa el castigo, el niño no aprende habilidades, aprende que quien tiene más poder puede doblegar a los demás.
  • Busca soluciones, no culpabilices. Son las soluciones las que hacen que mejoren las cosas.
  • Comprende el significado de la disciplina. La disciplina no es sinónimo de castigo, el verdadero significado de la disciplina es el de educar.
  • Trata a los niños con dignidad y respeto. Sólo así se sentirán y se comportarán mejor.
  •  Los niños te escuchan si primero tú les escuchas a ellos. Si los escuchas, ellos aprenderán a escuchar.
  • Fíjate en el mensaje escondido detrás del mal comportamiento. El objetivo de mal comportamiento es: llamar la atención, tener el poder, venganza o demostrar insuficiencia.
  • Otórgueles  a los niños el beneficio de la duda: Es mejor que sepa que estamos de su parte.
  • Un respiro para iluminarse: El pararse a pensar, el retirarse y relajarse, nos pueden ayudar a  ver los problemas desde otra perspectiva.

TÉCNICAS DE ACCIÓN
  • Asegúrate que el niño recibe el mensaje de amor y respeto. El niño con mal comportamiento es el que más necesita oír que se le quiere.
  • Permite al niño desarrollar percepciones de que es significante y aceptado. Esto ayúdalo a descubrir sus capacidades y que las valoren.
  • No hagas las cosas que niños pueden hacer solos. Ayúdalos a que se sientan capaces y desarrollen la responsabilidad.
  • Formula preguntas del tipo “qué” y “cómo” para ayudarlos a reflexionar. Por ejemplo. ¿Qué ha ocurrido?, ¿Cómo te sientes con lo que ha pasado?, ¿Qué has aprendido  con esto?, ¿Cómo puedes utilizarlo para la próxima vez?
  • Implica a los niños en las soluciones. De esta manera se acostumbrará a resolver él mismo sus propios problemas.
  • Procura que los niños resuelvan los problemas en parejas. Deja a dos niños que hayan tenido un problema o una pelea con estas normas: no echarse la culpa y centrarse en las soluciones.
  • Establece rutinas con los niños. Si conjuntamente los participan en el diseño de cualquier actividad (por ejemplo, la hora de acostarse) tendrán más voluntad de llevarlo a la práctica sin problemas.
  • Ofrece opciones limitadas. Cuando damos al niño la libertad de elegir, tienen mayor motivación en el cumplimiento de normas.
  • Di: “Me doy cuenta”. Si ves que el niño no ha hecho algo, p. ej.: recoger los juguetes, es mejor decir: “Me doy cuenta de que no has recogido tus juguetes”, en vez de “¿Has recogido tus juguetes?”
  • Enseña las diferencias entre lo que los niños sienten y lo que hacen. Hay que dejar que expresen sus sentimientos (esos son reales y no debemos negarlos), aunque desaprobemos su conducta (esta sí se puede evitar o corregir).
  • Supervisa, supervisa, supervisa Es una herramienta necesaria sobre todo para niños más pequeños.
  • Distrae y/o reorienta: En vez de prohibirles hacer algo es preferible decirles u orientarles sobre lo que pueden hacer.
  • Utiliza las 4 R para recuperarse de los errores:
    • Reconocer que se ha cometido un error,
    • Responsabilizarse de lo que se ha hecho mal,
    • Reconciliarse (pidiendo perdón) y
    • Resolver (buscar una solución conjuntamente).
    • Tómate un tiempo para enseñar.
  • Anima en lugar de dar recompensas o elogios. Animar a los niños les lleva a la autoconfianza mientras que elogiar les hace dependientes de los demás.
  • Abrázalos.
  • Dedícales tiempo.
Gina Graham
Psicóloga – Psicoterapeuta de niños y adolescentes
Certified Positive Discipline Parenting & Classroom Educator
"Un niño desobediente es un niño desmotivado" Rudolf Dreikurs
 Adaptado del libro de Positive Discipline por Jane Nelsen Ed.D.
Más información en:  POSITIVE DISCIPLINE ASOCIATION: http://www.positivediscipline.org/

Nuestra Creencias y Estilos de Crianza


Hoy en día existen muchos padres y madres preocupados por la crianza de sus hijos, es mas, tú que estás leyendo eres una o uno de ellos!! Lo cual me parece maravilloso!! Y es que los tiempos han cambiado y no queremos ser tan duros como los fueron los nuestros padres o tan blandos para caer en la sobreprotección o permisividad.
¿Pero qué significa crianza?  Según la Real Academia Española, “crianza deriva de creare que significa nutrir y alimentar al niño, pero también  rientar, instruir, dirigir”. 
Si lo llevamos al plano familiar, crianza se refiere a la formación de los hijos por parte de los padres o cualquier otra persona encargada del cuidado del niño, pero también hace referencia a los conocimientos, actitudes y creencias que estos padres asumen en relación al niño. En este sentido, la crianza implica tres procesos que ayudarán al niño a susocialización:
  1. Las pautas de crianza, que se relacionan con las normas pre establecidas que siguen los padres frente al comportamiento de sus hijos, las cuales son dadas por la cultura, por lo tienen un importante significado social. Es decir es “como los niños DEBEN comportarse” Es importante señalar que estas pautas no solo son dadas por los padres, son dadas también por la televisión, la escuela y la sociedad.
  2. Las prácticas de crianza, son un conjunto de estrategias, ACCIONES ENCADENADAS que aplicamos los padres que se van dando en el tiempo. Estas acciones son aprendidas, ya sea por la propia educación, conocimiento y sus experiencias cuando fueron niños.
  3. Las creencias sobre la crianza, hacen referencia al conocimiento que tenemos los padres sobre el cómo LOS PADRES DEBE CRIAR a un niño y estas creencias encausan nuestras acciones con nuestros hijos.
Entonces, detrás de cada estilo de crianza, hay ciertas creencias sobre el comportamiento de nuestros hijos y el de nosotros mismos. Aquí algunos estilos de crianza que los padres solemos emplear para educar a nuestros hijos:
ESTILO AUTORITARIO: Los valores de la crianza se basan en la creencia que los padres TIENEN el control absoluto sobre sus hijos, por lo tanto éstos  DEBEN obedecer sin cuestionarlos. Los padres y madres autoritarios,  establecen reglas estrictas para  mantener el orden sin demostrar mucho cariño a su hijo. Les dicen a sus hijos lo que deben hacer, tratan de hacerlos obedecer, sin darles explicaciones y no les dan opciones para escoger. Si no los obedecen utilizan el castigo.
Consecuencias:
  • Los niños acumulan “grandes dosis de agresividad” que es descargadas con otras personas que no tuvieron nada que ver con la causa de su enojo.
  • Sus logros escolares son pobres ya que la presión que ejercen excesiva que ejercen sus padres sobre ellos causa mucha inseguridad y reprimen su proceso creativo.
  • Les cuesta obedecer.
  • Los niños se vuelven agresivos, hostiles y las niñas pasivas, introvertidas, inseguras, irritables e inadaptadas sociales.
ESTILO PERMISIVO: Los valores de crianza se basan en la creencia de que sus hijos deben EXPRESAR lo que sienten y piensan y que poco a poco POR SI SOLOS aprenderán a regular su propia conducta (auto-regulación). Estos padres y madres tienden a aceptar el comportamiento de su hijo sea este adecuado o no, sin hacer comentarios ni correcciones. Normalmente les dan a sus hijos tantas opciones posibles de comportamiento que ellos no saben cuál opción es la mejor para ellos y por lo tanto,  el niño hace lo que quiere sin ninguna guía.
Consecuencias:
  • Los niños suelen tener dificultades en las relaciones con sus amigos y con otros adultos en contextos ajenos al familiar, como en el colegio, donde las reglas son puestas desde el primer día de clase como “normas de convivencia”.
  • Pueden tornarse destructivos y con falta de control de impulsos.
  • Baja tolerancia a la frustración, por no estar acostumbrados a un No como respuesta.
  • Piensan que tienen derecho a todo, por el contrario ningún deber.
  • En ocasiones cuando la permisividad se mezcla con hostilidad puede llevar a los niños a la delincuencia.
ESTILO DEMOCRATICO: Los valores de crianza están basados en la DISCIPLINA POSITIVA, es decir, en el AMOR y la FIRMEZA de los límites con dignidad y respeto. Los padres y madres que usan este estilo de disciplina, les explican a sus hijos las razones de las cosas y los  ayudan a adquirir  responsabilidad en sus acciones, tiene mucha PACIENCIA y fomentan la AUTODISCIPLINA. Les ofrecen opciones de comportamiento y les advierten las consecuencias lógicas de tomar determinado camino, según la capacidad de su niño.
Consecuencias:
  • Tienen mejores logros escolares porque sus papás le dedican tiempo.
  • Muestran mayor creatividad e iniciativa.
  • Toleran mejor la frustración.
  • Cuando les ponen las reglas les explican el por qué.
  • Son más independientes.
Pero qué ocurre, no siempre ambos padres tienen los mismos estilos de crianza, en algunos casos el padre puede ser severo y autoritario y la madre menos estricta y fácil de tratar  (o viceversa) y lo peor de todo es que NO SE PONEN DE ACUERDO porque cada uno se basa en sus propias creencias, fuertemente arraigadas sobre COMO SE DEBE CRIAR A UN HIJO, es entonces que se inician varios problemas en la conducta de niño al no saber cuál es el camino correcto.
Sería bueno que como padres identifiquemos que estilo de crianza tenemos y como PADRES tengamos un solo estilo; si hay algún desacuerdo entre ambos, lo mejor es discutirlo en privado para que los chicos perciban la UNIDAD del sistema PADRES. Por otro lado, si cada uno manifiesta un estilo de crianza diferente las consecuencias recaerán en la conducta  del niño.
ALGUNOS CONSEJOS:
  • Si bien el autoritarismo aplasta, la permisividad ahoga.
  • Los hijos necesitan percibir que los padres estamos a la cabeza de sus vidas como líderes capaces de contenerlos y  guiarlos mientras no saben por dónde van.
  • Ser constantes con lo que le enseñe  respecto de su comportamiento y dar instrucciones claras.
  • Darles la oportunidad para que escojan entre diversas opciones, esto reduce las  resistencias.
  • Reforzar las conductas positivas.
  • Elogiarlo cuando lo merezca.
  • Sancionar la conducta y no al niño.
  • Evitar ETIQUETARLO.  En vez de decirle “eres un desordenado” le decimos “es hora de que arregles tu cuarto”.
  • Evitar los NO. Obedecerán más si les decimos qué es lo que tienen que hacer en vez de decirles que es lo “no” tienen que hacer.
  • Evitar decir “quiero que…” En vez de decir “quiero que apagues el televisor en este momento” mejor es decir: “es hora de apagar la tele e irse a dormir”.
  • Explicarle el porqué de las cosas de forma clara, corta y sencilla.  "No muerdas a las personas. Eso les hará daño“.
  • Controlar nuestras emociones. No podemos enseñarles un buen comportamiento si es que estamos alterados.
  • Ser un buen ejemplo. Los niños aprenden por imitación, y son los padres sus principales referentes:
Y tú, ¿Qué estilo de disciplina empleas a diario con tus hijos?
Gina Graham
Psicóloga – Psicoterapeuta de niños y adolescentes
Certified Positive Discipline Parenting & Classroom Educator

"Cuando eduques a tus hijos, gasta la mitad del dinero y pasa el doble del tiempo"

De Tin Marín de Don Pingüé


Cuando era niña y tenía que tomar una decisión, era mucho más fácil escoger entre dos alternativas y me ayudaba con esta rima:
“De Tin Marín de Don Pingüé,
Cúcara, Mácara, Títere fue
yo no fui, fue Teté,
pégale, pégale
que él fue”
… realmente, hasta la fecha no sé qué significa, sin embargo creo que en todo Latinoamérica se utiliza la misma fórmula, y por lo menos a mí me iba muy bien utilizándola.
Y fíjense que hasta el día de hoy se sigue usando esta y otras maneras de escoger entre varias opciones (echar la moneda: cara o sello, zapatito roto…, yan quen pó, etc.), lo veo con los niños que vienen a sus sesiones, cuando vamos a jugar o cuando me preguntan “Gina, ¿qué cosa me conviene más, esto o aquello? ¿Cuál debería elegir? Y es que entre los niños es más fácil cuándo tienen la oportunidad de escoger entre dos opciones.
Esta misma fórmula la podemos usar con nuestros hijos pequeños. En vez de pasar largas horas discutiendo con ellos para que hagan lo que nosotros queremos, ¿no creen que sería más fácil darles a escoger entre alternativas? Cuando más pequeños hay que tratar de reducir las alternativas, dos son el número ideal. Por ejemplo:
  •  Uy! Que frío hace: ¿cuál casaca (chaqueta, chamarra, remera, etc.) te vas a poner, la azul o la verde?
  • Vamos a almorzar, ¿dónde te prefieres sentar, en el lado derecho o izquierdo?
  • Hoy es sábado, ¿a qué hora vas a dormir a las 8.00 como siempre o las 8:30?
El darles alternativas, también los ayudan a marcar los límites de una manera implícita, que, como ya sabemos, protegen a nuestros hijos. Conforme vayan creciendo tendremos que darles mayores alternativas, pero ya tendrán interiorizado el concepto de autodisciplina.
¿Qué logramos con esto?
  •  Nos enfocamos en las soluciones más que en los castigos.
  • Fomentamos la responsabilidad en la toma de decisiones.
  • Les enseñamos a ser cooperadores y desarrollar habilidades en solución de problemas.
  • Les ayudamos a fortalecer su sentido de pertenencia desde el momento que son capaces de participar en algunas decisiones.
  • Fortalecemos independencia y autodisciplina en un ambiente de respeto mutuo.
  • Evita horas de peleas innecesarias.
Sin embargo, como toda regla tiene su excepción, habrán circunstancias en las cuales no podemos aplicar esta técnica: como por ejemplo, no les podemos dar a escoger si quieren o no quieren comer, si quieren o no ir al colegio.
No olvidemos que el fin de los padres es ayudar a los hijos a desarrollar destrezas necesarias para la vida: adecuada autoestima, control de emociones, solución de problemas, empatía, asertividad, etc., para que ellos puedan desenvolverse en la sociedad como seres humanos felices, adaptados y miembros contribuyentes al bienestar de su familia y la sociedad.
Prueba aplicando esta técnica de forma flexible, porque recuerda que no hay dos niños iguales. Piensa, ¿qué alternativas le darías a escoger a tu hijo/a?

Gina Graham
Psicóloga – Psicoterapeuta de niños y adolescentes
Certified Positive Discipline Parenting & Classroom Educator